La Acción del Pensamiento
Ferran Tarragó
Técnica del Sable
Josep Mª Duch y
Ferran Tarragó
Formas en Kung Fu
Ventajas y desventajas
Energía Chi
La Fuerza que fluye
Tai Chi Taoista
de Zhang San Feng
Movimiento Cósmico
Ferran Tarragó
Entrevista
Juan Carlos Serrato
Entrevista
I.R.A.
Pa Kwa Chang
Ferran Tarragó
La práctica de las armas forma parte de la tradición del Tai Chi Chuan. Su manejo permite experimentar un nuevo despliegue de la energía en el espacio, desarrollando el sentido de la precisión, de la intención y de la dirección. Su práctica precede al aprendizaje de la forma de Tai Chi Chuan sin armas y a la práctica marcial del Tui Shou, Ta Lu y San Shou.
El sable, la espada, el abanico, el palo y la lanza, representan las principales armas del Tai Chi Chuan, siendo las más conocidas y practicadas hoy en día las tres primeras. La práctica de las armas es la prolongación de las prácticas de base del Tai Chi Chuan y las mismas no deben ser enseñadas hasta que el estudiante no tenga las bases bien asentadas.
Durante la práctica con el sable debemos llevar nuestra energía al mismo, debemos impregnar con nuestro "espíritu" el sable para que sea una prolongación de nuestro ser. Todos los movimientos del cuerpo, de los brazos, de las piernas, del sable, son realizados en el sentido de enrollar, de torsión, permitiendo la extensión completa de todos los meridianos del cuerpo y el surgimiento de una energía palpable, substancial, dinamizante, que un día los sabios chinos acabaron por descubrir y la llamaron "hormona vitalizante" o Chi.
Hay diez puntos importantes que hay que observar cuando se entrena con la forma del sable:
El sable del Tai Chi Chuan, manifiesta a través de sus técnicas una serie de características propias del elemento Agua. Elemento, si lo vemos desde un punto de vista estático; tipo de Relación, si lo hacemos desde uno dinámico, que configura las técnicas del Tai Chi Tao. El agua se adapta a las formas del recipiente que la contiene. El ser humano como el agua es Yang cuando lo necesita y Yin para saber adaptarse a todas las circunstancias. El agua va al sitio más bajo, no busca honores. El agua no tiene color, toma el color de lo que en ella se refleja. El hombre sabio pasa desapercibido. El agua no tiene gusto. El agua no se enfrenta cara a cara con sus obstáculos, los rodea y sigue su camino. A veces derriba el obstáculo o espera a que éste por si solo se derrumbe.
En el Tai Chi Chuan como en el Tai Chi Tao, se emplea la táctica del agua.